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20 jun. 2017

Volví a pensarte

Hoy volví a pensar en tus ojos verdes
En tu pelo enrulado, desprolijo, largo...
En tu pequeña sonrisa,
En tus labios
—mierda, esos labios!—
Hoy volví a pensarte como hace tanto.

Y mis manos temblaron
Buscando tu cuerpo,
Tu cuello, tu nuca...
Y mi piel se erizó con el simple recuerdo
—la añoranza de un recuerdo que nunca fue—
El recuerdo de tus manos sobre las mías,
De tu fuerte abrazo comprimiendome el pecho.
—mierda! Ese abrazo!—

¿Y qué puedo hacer yo
Más que llorar en silencio
Al amor que te declaré vencido,
Tendido —desprovisto de todo— a tus pies?
¿Y qué puedo hacer yo
Más que recordar tus ojos verdes
Y sus hermosas motitas marrones
En una intermitencia incontrolable
Y pensarlos amables, y tercos como siempre?

Te extraño.
Extraño tus charlas tendidas en idiomas perdidos,
Extraño tu presencia en cada uno de mis momentos.
Extraño pensarte de a ratos y bien seguido,
Y pensarte pensándome: como algo posible
Y no algo prohibido.
Pero de seguro me olvidaste ya...
Me olvidaste antes de que yo me diera cuenta
Que todo lo que te digo
Que todo lo que te escribo
Era en realidad lo que sentía en mi pecho
Al estar en tu presencia.

¿No me querés mirar un rato más,
Así como me mirabas?
¿No querés reír conmigo,
De alguna que otra guarangada
Y pensar alguna burla improvisada?
¿No querés pasar por mi lado
Y rozarme la mano con dulzura?
¿No querés volver a verme,
Y abrazarme, y atarme a tu cintura?
¿No me querés amar
Así como yo te amo en silencio
Cada día y cada minuto
Desde el último en que te vi,
Hará ya casi un año?

Siempre dije mal tu nombre.
Hoy es en lo único que pienso.
—mierda! Esos ojos verdes!—